Wednesday, July 23, 2008

pues tengo mi autoestima (i)


Le dijo a Claudia que le acompañe a la tienda de ropa; es que Claudia le puede entender. Claudia va pues él le entiende. Se entienden. No son pareja ni son mejores amigos, son tan amigos el uno del otro como lo son de, digamos de Pablo.
Así que van, Claudia acompaña a Francisco a comprar ropa; al entrar a la tienda evitan mirarse a los ojos. ¿En qué se han de fijar? ¿precio? ¿color? ¿marca?
Mientras Francisco busca o al menos lo aparenta, se concentra menos en lo que busca que en la cercanía del sobre-estilizado vendedor y en el chico un poco gordo que se mira en el espejo al probar ropa nueva. Francisco sabe que sus piernas son demasiado cortas para los pantalones que cuelgan; su torso es un poco grueso; el vendedor se pasa de largo, pero detrás suyo viene una vendedora que parece haber mezclado maquillaje con lubricante. Francisco se apresura a coger un pantalón de mezclilla, de esos que "pegan con todo".
Al entrar al probador Claudia aprovecha y mira alguna de esas blusas escotadas; sus tetas son un poco pequeñas, o eso piensa ella. Francisco se asoma del probador, la vendedora encuentra sus ojos vidriosos; "¿tiene éste modelo, tal vez una talla más grande?" se aventura a decir; la vendedora entiende que son cuando menos dos tallas más.
Claudia se encuentra de sorpresa con Pablo, ese chico flaco y amigable, alto y que compra ropa de segunda. ¿Por qué no le habrán pedido a él que les acompañe? Claudia apresura a decir "vine a acompañar a Francisco, necesita algo de ropa". Pablo no tiene la culpa de ser flaco y alto; lo sabe y pretende ignorar la blusa que sostiene Claudia: "estoy de paso". Se despiden y Claudia le ve salir al mismo tiempo que dos chicas tetonas escotadas.
Francisco sale del probador, sin exhibir la prenda puesta para pedir a Claudia su opinión. ¿No era que Claudia vino con él porque se entendían? El chico un poco gordo sigue mirándose en el espejo.
"Le voy a pedir a mi vecino el sastre que me lo ajuste" dice él. Ella mira un maniquí y cuelga en él la blusa: "pues vámonos, tengo que comprar tortillas".

6 comments:

Silencio said...

yo por eso voy directo. quiero un maldito 31 cintura y 29 altura, nunca hay pero bueno al menos ellos cuyo trabajo es vender lo intentan y para que niego tengo tres o cuatro cosas que no son de mi talla, o son más grandes o máspequeñas, pero cuando algo gusta y llama pues hay que tenerlo no? ( no aplica a casa en miami, yates y otras cosas fuera de mi presupuesto )

Sergio Lara said...

yo soy un poco mas folklorico, lo que me acomoda o si hay ropa que convine con mis vans pues me la compro... demonios que cosas estas de la moda.

Sergio Lara said...

siempre e soñado con ponerme una botarga de Barney.

Mario Vela said...

pues soy muy elitista con eso de la ropa, tardo mucho en escoger algo.

saludos!

Unknown said...

Nunca querran ir de compras conmigo, y yo mejor sola, porque terminas comprando al gusto del acompañante. Para comprar algo aplico lo de "es mejor que mi prenda favorita, me lo pondre en mas de dos ocasiones?" si sí a las dos, me lo llevo, si no, pero estamuuuuuuuuy chulo, pos tambien!jiji!

Eddney Todd said...

Parece que acualmente consideramos la ropa como un accesorio tan importante que hasta puede causar conflictos...

Off-topic: James McAvoy sî tiene su pistolita...