Wednesday, October 24, 2007

Tokio

Algo pasa en Tokio. En cada esquina.
Emociones. Risa, llanto, euforia, narcisismo, cansancio, arrogancia, humildad, entusiasmo, sueño.
Nuestras primeras dos noches, nomás aterrizar en Narita, fueron en un hotel en Kamata, un poco alejado del centro, aunque alcanzabla todo con el suburbano; un toque real de Japón dentro de la metrópolis. Arriba, abajo y a los lados todo es Japón; un toque desconocido si nos hubiéramos mantenido en el centro.

El primer día llamé a Mariko, amiga de Juan, amigo oxkutzcabeño que estuvo trabajando en Tokio. El punto de encuentro: Harajuku. Casi tuve que arrastrar a Jens. En Sábado Harajuku parece un perpetuo desfile de moda y accesorios y como la noche cae a las 18 la vida vespertina se confunde con la nocturna, aunque es "una zona pija" como dijo Mariko. Luego encontramos a José, amigo español de Mariko que vive en Osaka que estuvo de visita en Tokio ese fin de semana. Fuimos a comer sushi.
El segundo día llegamos con muchísimas pausas a Asakusabashi para ir andando hasta Asakusa y dar un breve recorrido cerca del río. Mariko nos dijo que es "todavía tradicional"; al templo y la gran entrada les une una calle con muchos puestecitos, vendedores, turistas y peregrinos. Comimos fideos y vimos los alrededores del templo. Casualmente esa noche era el último encuentro de Sumo, y las entradas estaban agotadas.
Después en breve viaje en suburbano llegamos a Ueno, donde hay tres estaciones: una de suburbano y trenes de largo recorrido -que es una de las tres estaciones, junto a Shinjuku y Tokio con más tráfico en Tokio-, una de metro y una de la línea privada de tren rápido que conecta con el aeropuerto de Narita. Más interesante son el parque con las enormes hojas de loto, un templo y muchos indigentes -Ueno es la zona con más indigentes en Tokio- y el vivaz mercado a un lado de las líneas ferroviarias donde se puede comprar de todo y hasta negociar con los vendedores.
Más tarde hice una llamada a Yoshi; él estaba en Shinjuku ni-chome (el segundo 'chome' -supongo algo como barrio o lote- del área -o distrito- de Shinjuku). Nos encontramos 45 minutos después en una de las entradas de la enorme estación de Shinjuku. Mucha vida nocturna, con menos extranjeros que en Roppongi, menos 'pija' que Shibuya y Harajuku y cerca de Ikebukuru. Nos condujo a un bar con música tipo eurovisión o siempren-domingo y luego a una graciosísima tienda llamada 'Don Quijote'. También nos hizo recordar sin mucha gracia 'Lost In Translation' al mostrarnos el enorme letrero luminoso de Epson.


Regresamos a Tokio tres días antes del vuelo de vuelta a casa y pasamos la primera noche en un hotel cápsula (un tipo de hotel pensado en ejecutivos y una experiencia que no queríamos dejar pasar, dormir en un cuarto de 1x2x1 con tv, radio, despertador y clima) en Akihabara, el distrito electrónico por excelencia donde se encuentran desde partes hasta todos y desde recientes hasta obsoletos, usados o nuevos. Es que no quiero irme sin comprarme nada. Caí en la figura que yo mismo tracé en el suelo: me traje un iPod Nano.
Las otras tres noches las pasamos en un albergue cerca de Ueno, que resultó muy conveniente para coger el tren de regreso al aeropuerto. En este albergue vimos a mucha gente tratando de hacer reservaciones para futuras noches en Japón; sentimos un alivio por encargarnos de tan desgastante tarea antes de salir de casa.
Por nuestra cuenta exploramos una y otra vez Ueno y Akihabara. En Shibuya vimos cantidad enorme de gente y víctimas de la moda como en Harajuku, a donde fuimos otra vez, esta vez andando y donde Jens tuvo un corte de pelo que incluyó masaje de hombros y cuello.

Vimos por fuera los imponentes rascacielos en Shiodome y fuimos en un tren sin conductor a Odaiba, la zona de la bahía de Tokio, con edificios ultramodernos, una estatua de la libertad y un puente colgante llamado del Arcoiris.
Otro paseo fue en el Jardín Imperial y pudimos ver por fuera el Palacio Imperial. Luego vimos también por fuera la Torre de Tokio, una suerte de torre Eiffel en rojo. Vimos Ginza de noche, con muchísima gente, muchos autos de apariencia super-protegida, el edificio Sony y hasta compramos ropa 'barata' en un Uniqlo.
Encontramos de nuevo a Yoshi de nuevo en Shinjuku, aunque en esta ocasión nos retrasamos por tener un boleto que cubría solamente ocho de las 12 líneas de metro de Tokio (que son de dos diferentes compañías). Una linda japonesa nos ayudó a encontrar la puerta adecuada. Con Yoshi fuimos a cenar a un interesante restaurante, pagamos casi 10 mil Yenes, pero fuimos felices.
Al otro día encontramos a Mariko de nuevo, esta vez con otra amiga suya y de Juan, Chie, en el mercado de Pescado de Tsukiji. Un majo chico australiano que compartió habitación en el albergue fue al mercado temprano, pues aunque está siempre funcionando, entre 5 y 7 am se hacen subastas todos los días excepto Domingos. Comimos y compramos te y un cuchillo en el mercado y fuimos de nuevo a Shinjuku y subimos en la Torre del Gobierno Metropolitano; el día estaba claro y teníamos ganas de ver el Fuji desde lejos... las nubes y la niebla nos devolvieron las ganas desde lo alto.

De nuevo en Shinjuku fuimos a una tienda a comprar más te y algas y en el camino Jens recibió un masaje de pies (reflexología) que le produjo efectos que duran hasta hoy. Tuvimos una fantástica cena con Mariko y Chie; un cuponcito hizo un descuento de mil Yenes y el resto... nos invitó Mariko

5 comments:

Rosenrod said...

¡Tokio! Lo confieso: algún día tengo que verlo con mis propios ojos...

Un saludo!

UnBlogDePelícula said...

La foto donde todos esperan el metro con su celular estä para flipar!

CoTopi said...

Wow! Coincido con Un Blog de Película, la foto en el metro está de 10!

Me encanta que puedas vivir estas experiencias, ahora soy yo quien dice: Envidia :) ji! Algún día. Te toca gozar, házlo. Es impresionante el mirar las diferencias entre un país primermundista y las de uno como mi México, k pese a lo k sea y se haga y se diga etc, kiero mucho!

Cariños y x ahi si se te pega un Nintendo DS light rosa con el juego de Brain Age, mucho te lo agradeceré ;) jijijiji

CARIÑOTES!

BUDOKAN said...

Hola, por lo que cuentas Tokio parece una ciudad de otro mundo no de otro continente! Saludos!

luz de luna said...

Compre el libro que me recomedaste, por fortuna si lo encontre. Los post de Japon, wuau!!! Los he disfrutado mucho. No quiero ni pensar como te la pasaste tu!